jueves, 28 de mayo de 2026

Por qué voto tres veces por Fajardo

Decidí reactivar este blog para manifestar mi opinión sobre la primera vuelta presidencial, porque este domingo 31 de mayo sucederá algo muy importante en nuestro país, y es decidir el rumbo que tomaremos por los siguientes cuatro años. Comparto mis reflexiones para quienes las puedan considerar útiles:

Mi voto, al igual que hace 4 y 8 años será por Sergio Fajardo. Es la tercera ocasión en la que compite, aunque esta vez con las posibilidades muy reducidas. Reconozco que esto me hizo dudar inicialmente de volver a votar por él, y consideré recurrir al ‘voto útil’ con tal de evitar que la crisis del país se agrave.

Fajardo en campaña del 2018
Fajardo en Campaña en Cali en el año 2018. Fuente: foto propia.

Después de mucho reflexionar, de ser consciente de lo que realmente estoy haciendo con mi voto, ratifiqué mi decisión de las últimas dos elecciones presidenciales. Soy consciente que Fajardo no es el político perfecto, porque nadie lo es; al contrario, otorgar a un líder el poder mesiánico de la infalibilidad es peligroso, y de eso ya hemos tenido bastante recientemente.

Sé de los errores de Fajardo, que se ganó la fama de “tibio” y que “no inspira emoción”; y que en estos tiempos que parecen modernos (pero que en realidad en cultura política parece que hemos retrocedido décadas) un discurso moderado tiende a ahogarse, porque ahora solo se impone el discurso más altanero, sectario y polarizador. Las campañas más ruidosas son las más exitosas entre la gente, pero eso no las hace mejores, y reducen todo a nosotros contra ellos; los ‘buenos’ contra los ‘malos’.

Por supuesto no es una característica limitada al entorno nacional. A nivel global se sigue la misma tendencia, y los estrategas políticos le han sacado provecho con todo tipo de artimañas para adoctrinar a sus electores, e incluso llevan a la gente a votar con rabia y miedo por el opositor. Esto está muy lejos de lo que realmente significa la democracia.

Pero prefiero centrarme en las razones por las que voy a votar por Fajardo: porque es un líder conciliador, que se rodea de gente muy capaz y que puede reconocer lo bueno de todos los cuadrantes que rigen los planos económico y social. Fajardo puede convergerlos en ese centro que quieren venderle a la gente como un animal mitológico que no existe. Pero el centro sí existe, y en el fondo es lo que queremos todos: una mayor justicia social sin que eso comprometa el crecimiento económico ni la sostenibilidad de los programas de ayuda; una apertura a la modernidad sin menospreciar tradiciones que todavía son relevantes para muchos.

Y más importante aún, porque la principal apuesta de Fajardo es la educación, con énfasis en la primera infancia. Desde que soy padre he sido mucho más consciente de lo fundamental que es el desarrollo de un infante, y sé que los cinco primeros años definen todo el resto de la vida de un adulto. Las infancias requieren de garantía de desarrollo físico, emocional e intelectual; privarles de alguno de esos factores los puede condenar a una vida limitada, frustrante y en últimas violenta.

Un niño mal alimentado es un niño que no desarrolló su cerebro completamente, le cuesta aprender; no razona con lógica y eso limita mucho sus posibilidades de aprendizaje especializado. Un niño enfermo o con recaídas de salud tampoco podrá desarrollar habilidades físicas así tenga talento innato para ellas; pero no podrá descubrir su potencial por la fragilidad de su salud. Un niño que ve violencia en su casa o barrio, maltratos, inseguridad, va a crecer a la defensiva y le costará abrirse socialmente, crecerá resentido con la sociedad y buscará compensar esa brecha a las buenas o a las malas.

Programa de educación de la campaña de Fajardo. Fuente: sergiofajardo.com

El compromiso de Fajardo con la educación y la primera infancia no es solo en el papel, pues además de estar explícita y extendidamente en su propuesta de campaña, lo ha llevado a la práctica tanto en sus gestiones como alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia; su propuesta literalmente dice:

“En Colombia la Más Educada, el lugar donde nació un niño o niña no determinará su futuro. Con un enfoque integral en el que la primera infancia y el cuidado; la educación básica y media; la educación posmedia; el apoyo a maestras y maestros como fuerza de transformación de Colombia y una unión como país alrededor de la educación, serán la bandera para llevar a Colombia adelante”.

¿Por qué esto no es más popular? Porque muy pocos políticos le apuestan a la primera infancia; por la sencilla razón de que esto no da votos, y porque los resultados se demoran décadas en evidenciarse, pero sin duda estos logros a largo plazo no solo logran ser más duraderos sino, además, transformadores.

Quiero finalizar este texto de nuevo reconociendo que Fajardo no es el candidato perfecto, tampoco espero eso de él y nadie debería esperarlo de ningún político. Una eventual presidencia suya tendrá errores; no sé cuántos, pero los tendrá. Habrá cosas qué criticarle, sin duda, pero para mi es un voto que me tranquiliza de elegir la fórmula más mesurada entre todas las opciones disponibles. Con sinceridad espero que aquellos que dicen “A mi me gusta Fajardo, pero no tiene posibilidades de ganar” se den cuenta que son parte de una ‘silenciosa mayoría’ como su misma campaña dice, y que si simplemente votan por convicción por quien le parece que es un mejor candidato, esas aparentemente pequeñas posibilidades de ganar nos van a poner al mejor presidente que podamos elegir en esta ocasión.

Nota: Para este texto decidí deliberadamente no usar IA, ni siquiera para revisar y mejorar mi texto. Estas son mis palabras, una por una, y yo respondo por ellas.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Las monedas más y menos valorizadas del mundo, y otras curiosidades.


Esta es una serie de datos recogidos de un ejercicio de comparar las monedas en circulación en el mundo y su valor frente al dólar estadounidense (USD). Los datos fueron recolectados el mismo día para que fueran homogéneos (la tasa de cambio del 19 de septiembre de 2019) de la página web oanda.com y algunos datos complementarios tuvieron que ser sacados de xe.com.

Importante: las tasas de cambio de algunas monedas son muy fluctuantes, por eso es importante tener en cuenta la fecha en la que se tomaron las muestras (19 de septiembre de 2019) y comprender que tal vez al momento de leer este blog algunas cifras o posiciones hayan cambiado. He tratado de ser lo más preciso posible, pero al ser un ejercicio empírico puede no estar exento de errores o imprecisiones. Le agradezco a los lectores que si detectan algún error me lo hagan saber que lo corregiré inmediatamente, dando el respectivo reconocimiento. Con su aporte esta información puede ser aún más valiosa.


Mundo

El paladio es la unidad de cambio más valiosa del mundo.
Foto: Sputnik News.
La primera curiosidad que emerge es que el material de cambio más valioso del mundo a la fecha ha dejado de ser el oro (XAU / 1,500.85 dólares por onza) y ahora es el paladio (XPD / 1,592.83 dólares por onza), un metal precioso muy utilizado en la joyería, electrónica y computación. Otros metales utilizados como moneda de cambio son el platino (XPT / 934.77 dólares por onza) y la plata (XAG, 17.85 dólares por onza).

En el mundo solo hay 8 monedas más valiosas que el dólar (Esto no incluye las monedas de los territorios de ultramar de Reino Unido), 4 de ellas están en Asia, 3 en Europa y 1 en el Caribe. Por otra parte, solo 4 monedas en el mundo superan la relación de 1:10000 frente al dólar (es decir, un dólar vale más que 10,000 unidades de dicha moneda): tres de ellas están en Asia y solo una en América. Si hablamos de miles (1:1000) son en total 21 monedas, la mayoría de Asia (11 en total), seguido por 7 de África y 3 de Suramérica. En los párrafos dedicados a los continentes se explica mejor.
Las monedas más valiosas (En escala de verde a cian) y las menos valiosas (de rojo a magenta) del mundo.
Recientemente, varios países optaron por revaluar sus monedas, eliminando varios ceros y por ende saliendo de la ‘deshonrosa’ lista de las monedas más desvalorizadas. Estos son: el dobra de Santo Tomás y Príncipe (STD) que antes de la revaluación el cambio estaba a 22,691 dobras por dólar y le quitaron tres ceros al nuevo dobra (STN) y el rublo bielorruso (BYR), que llegó a estar a 20,846 rublos por dólar y actualmente el nuevo rublo bielorruso (BYN) tiene cuatro ceros menos, a 2.04 BYN/USD. Un caso excepcional es el paso del bolívar fuerte venezolano (VEF) al bolívar soberano (VES), que eliminó cinco ceros a la moneda, y esta a su vez ya había eliminado tres ceros a su antecesor, el bolívar (VEB). Otro caso exótico y bien conocido son los dólares de Zimbabue (ZWL) cuyo valor oficial de cambio antes de salir de circulación era de 361,900 ZWL/USD.


América

Un dólar bahameño (BSD). Fuente: Internet.
De los 35 países del continente hay 32 monedas actualmente en circulación, de las cuales cuatro tienen paridad con el dólar: El dólar bahameño (BSD), el dólar bermudeño (BMD), el dólar de Islas Caimán (KYD) y la Balboa (PAB). A su vez, dos países usan el dólar estadounidense como moneda oficial: El Salvador y Ecuador.
Un guaraní (PYG), actualmente fuera de circulación. Fuente: Wikipedia.
Las tres monedas más desvalorizadas del continente son el bolívar soberano (VES) con un cambio oficial de 21,520 (en el mercado negro es absolutamente más alto), el guaraní paraguayo (PYG) a 6,212 guaraníes por dólar y el peso colombiano (COP) a 3,358 pesos. El peso chileno (CLP) queda en cuarto lugar a una enorme distancia: 715 pesos/USD. Coincidencialmente, todas las monedas son del sur del continente. Dicho sea de paso, mi país (Colombia) tiene la décimo tercera moneda más desvalorizada del mundo.
Cinco dólares canadienses (CAD). Fuente: Wikipedia.
Por su parte, las tres monedas más valorizadas del continente (aparte de las que tienen paridad con el dólar) son el dólar canadiense (CAD) a 1.33, el florín arubeño (AWG) el y neerlandés (ANG), ambos a 1.79 florines por dólar. El cuarto lugar es para el dólar beliceño (BZD), a 1.97 beliceños por dólar.

Europa

Billete de cinco euros (EUR). Fuente: Wikipedia.
Europa tiene 24 monedas en circulación, lo cual es interesante considerando que el continente lo conforman 50 países. Esto evidentemente, se debe a la centralización de la banca a través del Euro (EUR), que es la moneda oficial en 19 de los 28 estados miembros de la Unión Europea.
Una libra de Gibraltar (GIP), paridad con la libra esterlina (GBP). Fuente: Numismatics Paris.

De este territorio se destaca que tres monedas son más fuertes que el dólar: la libra esterlina (GBP), el euro y el franco suizo (CHE). Hay que aclarar que tres territorios tienen monedas subsidiarias atadas a la libra esterlina: Gibraltar (GIP), Islas Malvinas/Falkland (FKP) y los territorios de ultramar de Santa Elena, Ascensión y Tristán de Acuña (SHP). Estas monedas circulan únicamente en sus territorios y solo tienen valor en ellos, a pesar de estar amarradas a la GBP.
100 leks albaneses. Fuente: Wikipedia.
Las monedas más desvalorizadas de este continente son el florín húngaro (HUF) a 301.28 florines por dólar, la corona islandesa (IKS) a 123.40, y el lek albanés (ALL) a 108.76.

Oceanía

500 francos CFP. Fuente: Joelscoins.com
Este continente reporta 9 monedas, aunque son en total 15 países y 18 dependencias de ultramar. Las monedas más utilizadas son el dólar australiano (AUD), el dólar neozelandés (NZD) y el franco de la Comunidad Financiera del Pacífico o CFP (XPF). Los otros países que tienen moneda propia son Fiyi (dólar fiyiano / FJD), Tonga (Pa’anga / TOP), Samoa (Tala / WST), Papúa Nueva Guinea (Kina / PGK), Islas Salomón (dólar de IS / SBD) y Vanatu (Vatu / VUV). Todas las monedas tienen una alta valorización, a excepción del Franco CFP (107.96 francos por dólar) y el Vatu (112.14 vatus por dólar).


Asia

1/4 de dinar kuwaití (KWD), la moneda más
valorizada del mundo. Equivale a casi
35,000 riales iraníes (IRR).
Este continente cuenta con 48 monedas oficiales en circulación, para un total de 49 territorios reconocidos. Cuenta además con las monedas más valorizadas del mundo, como lo es el dinar kuwaití (KWD), el dinar bareiní (BHD), el rial omaní (OMR) y el dinar jordano (JOD). Todas ellas valen mucho más que un dólar. De aquí se destacan un par de monedas que comparten paridad con otras, como es el caso del dólar de Brunéi (BND) que está atado al dólar de Singapur (SGD) y el Ngultrum de Bután (BTN) que está atado a la rupia India (INR).
500,000 riales iraníes (IRR), la moneda más
desvalorizada del mundo. Equivale a
3.6 dinares kuwaitíes (KWD).



Irónicamente este continente también tiene las monedas más desvalorizadas: el rial iraní (IRR) pues necesitas 42,052.5 riales para comprar un dólar, el dong vietnamita (VND) a 23,172.4 y la rupia indonesia (IDR) a 14,070.3.



África

Medio dinar libio (LYD), la moneda más valorizada de África. Fuente: Wikipedia.
Son en total 42 monedas para 54 países reconocidos. Muchos países de África occidental y central tienen una moneda común, llamada Franco CFA (XOF para occidente y XAF para centro) que mantienen paridad. Por otro lado, hay 3 monedas que mantienen paridad con el Rand sudafricano (ZAR) que son el Loti de Lesoto (LSL), el dólar namibio (NAD) y el Lilangeni de Suazilandia (SZL).
10,000 leones (SLL). Fuente: Numismático digital.
Las monedas más valorizadas con el dinar libio (LYD) a 1.38 dinares por dólar, el dinar tunecino (TND) a 2.79 dinares por dólar y el cedi ghanés (GHS), a 5.48 cedis por dólar. Hay monedas muy desvalorizadas, la mayor es el Leone de Sierra Leona (SLL) a 9,306.8 leones, el franco guineano (GNF) a 9,120.3 francos y el ariary malgache de Madagascar (MGA), a 3,692.8. El chelín ugandés (UGX) también está cerca de esa lista, a 3,630 chelines por dólar.

domingo, 25 de agosto de 2019

Dejar de comer carne NO va a salvar la Amazonía

Mwelwa Musonko.
Al momento de escribir esto miles de hectáreas de precioso bosque arden en la Amazonía brasileña, y muchos están pensando en dejar de comer carne como una posible solución al problema. Mi opinión personal es que esta no es una alternativa viable y puede terminar causando más daño que bien.

Todos estamos consternados por el gran incendio que devora miles de hectáreas de la selva amazónica en Brasil, una de nuestros principales sumideros de carbono, regulador del clima y protector de la biodiversidad. Muchas personas a través de las redes sociales han contribuido a sensibilizar a la población y a que este tema cada día ocupe más espacio en la agenda informativa, y si bien la mayoría de personas lo hace con buena intención, no hemos estado exentos de retransmitir información falsa o sesgada.

Nuestra sociedad, “experta” en buscar culpables en lugar de soluciones, señala a la ganadería como uno de los principales responsables de esta catástrofe ambiental. Nuestra contribución como consumidores queda reducida a, literalmente, abandonar el consumo de carne para dejar de fomentar al “monstruo deforestador” que aniquila el planeta. Algunos restaurantes han empezado a promocionar su activismo climático retirando del menú platos que contengan carnes rojas. Y aunque una preocupación sincera por los retos que supone el cambio climático es loable, en realidad está muy lejos de ser la solución.

Hablemos brevemente de nutrición: los alimentos de origen animal son fundamentales en la salud humana en general. Además de micronutrientes, contienen aminoácidos y proteínas esenciales que ayudan a satisfacer, de manera eficiente, los mayores requisitos nutricionales humanos, especialmente en mujeres embarazadas y lactantes y sus bebés. Según un estudio publicado en nature, para satisfacer sus necesidades diarias de hierro una persona tendría que comer ocho veces más espinaca (2.4 kg) que una porción de hígado de vaca (300 g). Además, a diferencia de la espinaca, el hierro presente en el hígado no está unido a la fibra, lo que lo hace más biodisponible y fácil de asimilar para nuestro cuerpo.
Cantidad de alimento requerida para obtener 18 miligramos de hierro. Fuente: nature.

Evidentemente existen alimentos diferentes a los de origen animal que poseen estos y otros nutrientes, pero no están disponibles para la gran mayoría de la población, especialmente por su elevado costo?; lo que los hace una alternativa inviable para cumplir el objetivo de desarrollo sostenible (ODS) sobre nutrición humana, especialmente en los países en vía de desarrollo. Sumado a esto, la ganadería es la principal fuente de ingresos y medios de vida para cerca de 1,300 millones de personas alrededor del mundo, la gran mayoría de ellos pequeños productores pecuarios que además se benefician de sus productos derivados. Evitar consumir carne, más que afectar a los grandes productores, afectará primordialmente a aquellas familias que subsisten gracias al oficio  ganadero.

Ahora hablemos de responsabilidades: No se puede negar que la ganadería actualmente es uno de los motores de deforestación, y que también contribuye significativamente al cambio climático, con casi una séptima parte del total de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que generamos. Pero también a causa del mismo cambio climático, la producción ganadera se ve afectada por sequías, inundaciones y todo tipo de variabilidades y fenómenos; por lo que además de verdugo también es víctima. Pero más allá de esta compleja dualidad, la ganadería también puede ser parte de la solución:

Proyectos de intensificación sostenible de la producción ganadera han demostrado que se puede reducir hasta un 30% de emisiones por unidad de producto, lo cual incluso sobrepasa las metas nacionales más ambiciosas suscritas en el Acuerdo de París. Por otra parte, la implementación de sistemas silvopastoriles no sólo reduce GEI, sino que contribuye a la biodiversidad y la restauración de paisajes. Tan solo en Colombia la Acción Nacional Apropiada de Mitigación (conocida como NAMA en inglés) propuesta para el sector ganadero busca restaurar dos millones de hectáreas, y liberar cuatro millones para otros usos sostenibles. ¡Esto equivale a casi la totalidad del área de países como Suiza o Dinamarca! El mensaje de fondo es que la ganadería debe y ahora puede ser más eficiente, pues ya contamos con la tecnología y conocimiento para hacerlo, pero falta masificarlo.

Por ello, las verdaderas soluciones no parten de privarnos de comer carne (que para la gran mayoría de nosotros es además de un placer, una práctica cultural y culinaria hondamente arraigada), sino de promover y fomentar sistemas de producción sostenibles, que brinden incentivos a los pequeños productores para que transformen sus sistemas de producción y a la vez exijan a los tomadores de decisiones un mayor compromiso con una producción ganadera amigable con el medio ambiente.

Adenda: Gustavo Wilches, reconocido ambientalista, afirma que es incorrecto llamar a la Amazonia “el pulmón del planeta” pues este gran bosque tropical absorbe dióxido de carbono (CO2) y nos devuelve el oxígeno que nuestros pulmones respiran y que luego devuelven al aire como CO2, por lo cual la metáfora termina siendo contradictoria.

Esta es una opinión personal sobre acontecimientos que están siendo mal informados a la opinión pública. Agradecimientos especiales a Natalia Triana, Manuel Francisco Díaz, Juan Cardoso y Karen Enciso por sus contribuciones y ediciones a este texto.